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Contexto

Los manglares son formaciones vegetales costeras tropicales emblemáticas y representativas de una gran parte de los litorales de Ultramar. Estos bosques se desarrollan en las zonas intermareales, en las porciones del litoral protegidas por las olas y las corrientes. Exclusivamente adaptadas a las condiciones climáticas intertropicales, se extienden desde las Bermudas hasta la punta meridional de Australia.

Manglares, herbarios y arrecifes coralinos: un intercambio de buenas formas

Los herbarios y los arrecifes coralinos necesitan agua límpida que deje pasar los rayos del sol indispensables para que se realice la fotosíntesis y por lo tanto, para su supervivencia. Las raíces enredadas de los mangles forman una potente muralla que intercepta las partículas arrastradas por las aguas de escorrentía procedentes de la tierra. De ese modo, los manglares limitan la turbiedad de las aguas que salen hacia la laguna y garantizan condiciones óptimas para el crecimiento de los herbarios y de los corales.

Por su parte, el manglar necesita agua tranquila con pocas olas y poca corriente, para poder interceptar y acumular los sedimentos que le permitirán después echar raíces. Los arrecifes coralinos situados en alta mar, amortiguan la energía de las olas y garantizan condiciones tranquilas en la laguna y en las intermediaciones del manglar.

Por lo tanto, los manglares son ecosistemas casi sistemáticamente asociados a los arrecifes coralinos y por eso, encuentran su sitio en el seno de la IFRECOR.

 

El manglar en Ultramar:

Los manglares franceses representan aproximadamente el 0,7 % de las superficies de manglares en el mundo. En la cuenca Atlántica, los encontramos en todos los territorios franceses de la zona intertropical: en San Bartolomé, San Martín, Guadalupe, Martinica y Guayana. En la zona Indopacífica, encontramos estos ecosistemas en Mayotte, las islas Dispersas, en Nueva Caledonia, Wallis y Futuna y de forma más anecdótica en Polinesia. Su superficie se ha estimado en 103 500 hectáreas, repartida sobre todo en Guayana y Nueva Caledonia.

Spalding, Mark, et al. Atlas mondial des mangroves. Okinawa: International Society for Mangrove Ecosystems, 2011. Print.
Spalding, Mark, et al. Atlas mondial des mangroves. Okinawa: International Society for Mangrove Ecosystems, 2011. Print.

Aproximadamente, el 50 % de las especies de manglares identificadas en el mundo se encuentran en Ultramar. Albergan más de una treintena de especies de mangles y plantas asociadas, pero su distribución es desigual entre la cuenca Atlántica y la cuenca Pacífica: en efecto, solo 5 especies están presentes en Guayana, mientras que 26 se encuentran en Nueva Caledonia.

Ecosistemas valiosos y en peligro

Los manglares son útiles para nuestras sociedades a diferentes niveles. En efecto, aportan numerosos servicios ecosistémicos: al atenuar el oleaje, protegen las infraestructuras instaladas en zona costera de las agresiones del mar; son lugares de reproducción y de cría para numerosas especies de aves y peces que tienen valores económicos nada despreciables a nivel local, en especial para las industrias de la pesca y del turismo; al interceptar los sedimentos y los numerosos contaminantes procedentes de la tierra, reducen el flujo de contaminación hacia la laguna; representan depósitos de carbono de los más eficaces del mundo, etc.

Une maman et ses enfants entrain de pêcher dans la mangrove, Nouvelle Calédonie
Una madre y sus hijos pescando en el manglar, Nueva Caledonia

 

A pesar de estos servicios, los manglares conservan una mala fama en la consciencia colectiva porque son “nidos de mosquitos” y porque desprenden malos olores, lo que a veces provoca que se los maltrate. Aunque de forma general estén menos amenazados que en otros países, los manglares franceses permanecen sin embargo el punto de mira de numerosas agresiones, tanto de origen antrópico como de origen natural: artificialización de las cuencas vertientes, terraplenado, drenaje, depósitos de residuos, receptáculo de aguas residuales, elevación del nivel del mar, tormentas, etc.

 

La cuarta parte de los manglares de Ultramar ya está protegida por el Conservatoire du littoral:

Conservatoire du littoralDesde 2008, los manglares se han identificado como uno de los sectores de intervención prioritaria del Conservatoire du littoral por su interés ecológico y paisajístico. Actualmente, el Conservatorio es propietario, afectatario o adjudicatario de un poco más de 24 000 ha de manglares repartidos en 54 sitios en San Martín, Guadalupe, Martinica, Guayana y Mayotte. Esta superficie corresponde a la cuarta parte de la superficie de los manglares del Ultramar francés. Dentro de tres años, tal y como anunció el primer ministro en la Conferencia Medioambiental de septiembre de 2013, una tercera parte de la superficie de los manglares estará protegida por el Conservatoire du littoral, es decir, cerca de 35 000 hectáreas.

 

La IFRECOR y el Conservatoire du littoral

Logo IFRECOR

En 2010, la IFRECOR y el Conservatoire du littoral publicaban un Atlas de los manglares del Ultramar francés recopilando todos los conocimientos de todas las regiones ultramarinas: DOM, colectividades y territorios de Ultramar, incluida la Polinesia, donde los mangles se han introducido recientemente. En Guayana, donde los manglares no están directamente asociados con los arrecifes coralinos, cubren superficies suficientemente importantes para justificar que la IFRECOR los tenga en cuenta. Se debe tener en cuenta que a pesar de que estos manglares guayaneses no estén íntimamente relacionados con los arrecifes cercanos, contribuyen a la salud de la cuenca caribeña y de los arrecifes asociados.

Este atlas ha mostrado diferencias significativas de los conocimientos de los manglares y una gran heterogeneidad de los estudios y seguimientos realizados. Esta constatación originó la implementación de la Red de observación de los manglares, cuyo control se entregó al Conservatoire du littoral en 2012. Esta red de observación se inscribe entre las acciones transversales de la delegación Ultramar del Conservatoire du littoral y refuerza las acciones del Polo de coordinación de los manglares y humedales de Ultramar, también dirigido por el Conservatorio.

 

 

Objetivo de la Red de observación de los manglares

La Red de observación de los manglares se inscribe en el TIT Redes de observación, que a su vez se inscribe en el Eje 3 del plan nacional de acción de la IFRECOR: desarrollar la investigación, la vigilancia y las herramientas de ayuda a la toma de decisiones.

 

DSCN5646Por lo tanto, para el periodo 2011-2015, el objetivo de la Red de observación de los manglares es conectar en red a los agentes que trabajan para la protección y la gestión de estos medios, para permitir una armonización de los datos acerca del estado de evolución de los manglares en Ultramar e implementar un observatorio coherente a nivel nacional. En un futuro, la Red de observación de los manglares, desarrollará una red representativa de seguimientos (cartográficos, biológicos, fisicoquímicos, etc.) para detectar los cambios y aportar las herramientas de ayuda a la decisión a los gestores de estos medios. Los resultados y datos obtenidos en el marco de esta red alimentarán el Observatorio Nacional de Biodiversidad, el Observatorio Nacional de los Humedales y el Sistema de Información sobre la Naturaleza y los Paisajes.

 

Las actividades de la Red de observación para el periodo 2011-2015:

 

Actividad 1: desarrollar una metodología de seguimiento que sea coherente entre las diferentes regiones implicadas y entre los agentes de protección implicados. Esta metodología deberá integrar la armonización de la tipología de los manglares (y bosques inundados) representados y la creación de una base de datos con las evoluciones constatadas de las superficies de manglares.

Actividad 2: estos datos se correlacionarán con la realización de una cartografía evolutiva sobre los manglares, la cual será complementaria de las cartografías producidas para otros ecosistemas asociados, en especial, los herbarios de fanerógamas marinas por una parte y los humedales por otra (en relación con el TIT cartografía).

Actividad 3 : Se iniciará una reflexión sobre el cruce de los datos relativos a la evolución del manglar con los estudios en materia de dinámica sedimentaria litoral (perfiles de playa, evoluciones relacionadas con el cambio climático, evoluciones antrópicas directas, etc.).

Actividad 4 : Finalmente, será necesario seguir la evolución de las presiones y de las medidas de gestión implementadas (superficies protegidas, agentes, etc.).

La delegación Ultramar del Conservatoire du littoral gestiona estas actividades.